¿De dónde venimos?

​Nuestra actividad profesional comenzó en la Mediación, ayudando a las partes de un conflicto no sólo a negociar, sino también a comunicarse, a derrumbar las barreras de las percepciones equivocadas respecto los motivos del otro. Por tanto, también a mejorar la relación existente entre ellas, además de a encontrar una solución a su disputa. 
 
No debemos perder de vista el que la mediación es un proceso resolutivo, que afronta el tratamiento de los conflictos interpartes a través de un enfoque colaborativo, o como es bien conocido en la cultura popular norte americana, un enfoque win-win (ganar-ganar). Este enfoque colaborativo nos lleva a la sociedad a disponer de estrategias de resolución de disputas menos adversariales y coercitivas. De este modo iríamos despojándonos de actitudes tan primitivas y enraizadas en nuestra psique como son el ataque, el sometimiento o la huida ante situaciones que contemplamos como una amenaza. 
 
Este enfoque colaborativo se nos presenta como una oportunidad para la evolución de los seres humanos. Puesto que de ser interiorizado podríamos abandonar del paradigma de que es necesario desplegar comportamientos violentos para conseguir nuestros objetivos. Esto a su vez nos encaminaría hacia una sociedad más pacífica y más eficiente en términos sociales...

¿A dónde vamos?

En estos más de 10 años de trabajo directo con cerca de 6.000 niños, niñas y adolescentes en centros escolares cada año, nos hemos propuesto dar respuesta a esta pregunta:

 

 “¿Qué competencias debemos ayudar a desarrollar en las nuevas generaciones para que aprendan a convivir dejando de lado la violencia y los comportamientos agresivos, que fomenten su integración positiva en la sociedad, y que a su vez posibiliten el desarrollo de todo su potencial personal, y que en definitiva les permita el ser felices?”

 

Para dar respuesta a esta pregunta, estamos convencidos del enfoque basado en competencias, dado que nos llevan a dirigir el proceso de aprendizaje, hacia el desarrollo de nuevas habilidades personales e interpersonales. Es decir, queremos que se aprenda a “hacer algo nuevo”, algo que forme parte de nuestro conjunto de capacidades para afrontar situaciones sociales y de convivencia. Esta descomposición del planteamiento educativo en distintas competencias nos va a permitir además, identificar las necesidades concretas del alumnado, como paso previo al proceso educativo, así como a adaptar las herramientas didácticas hacia el desarrollo de esas nuevas destrezas, o competencias.

Las competencias que plantea este proyecto suponen la base pedagógica de cada una de sus acciones, como son:

Programa de Prevención del Acoso Escolar (PAVyCE)

Programa de Ayuda entre Iguales y Mediación Escolar (AIyME)

Programa de Competencias de Crecimiento Personal, Convivencia y Resolución de Conflictos  (CPCyRC)

Programa de Liderazgo Educativo y Resolución de Conflictos (LEyRC)

Programa de Habilidades, Herramientas y Técnicas de transformación de conflictos y Mediación en el Aula (HHT-TCyM)

 

El término competencia está vinculado a la capacidad, la habilidad, la destreza o la pericia necesaria para realizar algo en específico de la mejor manera posible.

La idea de competencia, ya nos habla de que hay una serie de paradigmas, actitudes y conductas en las que la persona ha de logar un buen nivel de aprendizaje para una convivencia en armonía y un desarrollo personal pleno.

Las Competencias desarrolladas en este Proyecto están enmarcadas dentro de distintas áreas:

ÁREA DE AUTOESTIMA

ÁREA DE EMPATÍA

ÁREA DE RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS

ÁREA DE HABILIDADES SOCIALES Y ASERTIVIDAD

ÁREA DE MANEJO DE EMOCIONES PROPIAS

Competencias generales del proyecto: “¿Cómo afrontar los conflictos?”

¿Cómo afrontar los conflictos? es un proyecto de Garrébil en Colaboración con Bitar-Bask

Paeo Campo Volantín 20, bajo Dpto.6  | Teléfono: 94 405 16 14